Imágenes de basura que llega al mar arrastrada por un río. Lo que muestran no es un hecho aislado. Un río recoge el agua de toda su cuenca (el territorio cuya agua drena hacia él) y la conduce hasta el mar. Con ella viajan sedimentos, nutrientes y también residuos sólidos: plásticos, empaques, botellas y escombros que empezaron su recorrido en la ciudad, en una calle, un sumidero o un canal.

Los ecosistemas acuáticos y terrestres, qué son y por qué están conectados

Los ecosistemas acuáticos y terrestres no están separados: lo que ocurre en una calle, un arroyo o un río termina afectando la orilla, la playa y el mar. Una bolsa tirada lejos de la costa puede viajar con la lluvia hasta la desembocadura de un río y, de ahí, al mar. En este artículo explicamos cómo la basura conecta la ciudad, el río y el mar, qué daño causa y qué se puede hacer. En AV Soluciones trabajamos en un tramo concreto de esa cadena: capturar y retirar los residuos que ya están en el agua.

Los ecosistemas acuáticos incluyen ríos, ciénagas, lagos, embalses y el mar. Los terrestres abarcan las riberas, los suelos y las ciudades que los rodean. Se influyen entre sí todo el tiempo: la lluvia que baja por una ciudad arrastra lo que encuentra y lo lleva al río.

La desembocadura del río, un punto crítico

En la desembocadura se junta lo que trajo todo el recorrido. Allí los residuos se acumulan, se mezclan con el agua salada y salen hacia la playa y el mar. En el Caribe colombiano, ríos como el Magdalena desembocan directamente en el mar, y por eso este tramo es un punto clave para actuar.

Un caso es el río y el mar de Santa Marta

A comienzos de septiembre, la cuenta @marcelarecicladora publicó un video en el que reacciona a imágenes de basura que llega al mar a través de un río. En la descripción pide imaginar qué pasaría si, en Santa Marta, llegáramos a la desembocadura del río y viéramos el mar así. También recuerda que se suele pensar que “se los lleva el río”, cuando en realidad esos residuos terminan en el mar, y señala que falta conciencia para separarlos y entregarlos a los recicladores.

Es una advertencia, no un registro de lo que hoy ocurre en Santa Marta. Aun así, ilustra el mecanismo que amenaza a los ecosistemas acuáticos y terrestres de la costa y por qué conviene actuar antes de que los residuos lleguen a ella.

Cómo los residuos afectan los ecosistemas acuáticos y terrestres

Los residuos sólidos que entran a un río y terminan en el mar no se quedan en un solo lugar: viajan con la corriente, se acumulan en las orillas y, con el sol y el oleaje, los plásticos se fragmentan en piezas cada vez más pequeñas.

Por eso su efecto no se limita al agua. Alcanza a los animales que viven en ella, a la vegetación y las playas que la rodean, y a las personas que dependen de ese territorio para trabajar y vivir. Estos son los tres frentes donde el impacto se nota con más claridad.

En el agua

Los plásticos y otros residuos flotantes se fragmentan en piezas cada vez más pequeñas. Peces y aves pueden confundirlos con alimento o enredarse en ellos.

En la orilla y la playa

El oleaje y las corrientes devuelven parte de la basura a la orilla. Allí cubre la vegetación de ribera, ensucia las playas y deteriora los ecosistemas terrestres que dependen de ellas.

En las comunidades

Un río o una playa llenos de residuos afectan la pesca, el turismo y el bienestar de quienes viven en ese territorio. Por eso proteger los ecosistemas acuáticos y terrestres también protege la economía local.

Ecosistemas acuáticos y terrestres
Ecosistemas acuáticos y terrestres

5 claves para proteger los ecosistemas acuáticos y terrestres de los residuos

No existe una sola acción que lo resuelva. El camino funciona por tramos, de la ciudad al mar.

1. Separar y entregar los residuos

El mejor residuo es el que nunca llega al río. Separar en casa, entregar a las rutas de recolección y apoyar a los recicladores es la base, y ninguna tecnología la reemplaza.

2. Contener en el río, antes de la desembocadura

Una barrera flotante retiene los residuos que viajan por el cauce y los canaliza hacia un punto de extracción. Bien ubicada, evita que el material llegue a la desembocadura y dañe los ecosistemas acuáticos y terrestres de la costa.

3. Capturar residuos flotantes con drones acuáticos

En tramos de agua más tranquila, como una bahía, un puerto o la parte baja de un río, los drones acuáticos recogen los residuos flotantes de forma continua. Son eléctricos y no emiten gases durante la operación.

4. Medir y documentar

Registrar cuánto residuo llega, por dónde y en qué época permite decidir dónde actuar. Esos datos geolocalizados también sirven para reportar avances ante una autoridad ambiental.

5. Diseñar para cada sitio y coordinar con la autoridad

Un río, una bahía y una playa tienen caudales, oleaje y accesos distintos, y suelen estar bajo la responsabilidad de entidades diferentes. Por eso, para proteger los ecosistemas acuáticos y terrestres de cada sitio, la solución se diseña a partir de un diagnóstico y se coordina con la autoridad competente.

TramoQué ocurreQué ayudaQuién actúa
CiudadBasura en calles y sumiderosSeparación, recolección y limpieza de canalesCiudadanía, empresas y alcaldía
RíoLos residuos viajan por el cauceBarreras flotantes de contenciónAV Soluciones junto con la entidad responsable
DesembocaduraLos residuos se acumulan antes de salir al marBarreras y drones acuáticosAV Soluciones junto con la entidad responsable
Playa y marResiduos que llegan a la orillaMonitoreo y limpieza coordinadaAutoridad ambiental y comunidad

¿Tienes un río, una bahía o una desembocadura con residuos en tu ciudad?

Contacta con nosotros y evaluamos las condiciones del sitio.

Cómo protegemos el tramo entre el río y el mar

En AV Soluciones, con sede en Barranquilla, combinamos tecnologías según el cuerpo de agua y el tipo de residuo para proteger los ecosistemas acuáticos y terrestres de cada proyecto. Somos representantes exclusivos de RanMarine en Colombia y fabricamos nuestras barreras flotantes en Barranquilla, según las condiciones hidráulicas de cada proyecto.

Un diagnóstico técnico antes de proponer equipos

Cada proyecto empieza evaluando el sitio. Revisamos:

  • Caudal y oleaje: cuánta agua y qué fuerza tiene en cada época.
  • Tipo de residuos: plásticos, escombros o material vegetal.
  • Accesos: dónde se puede instalar, operar y retirar lo capturado.
  • Objetivo operativo: qué se quiere proteger o medir.

Con eso proponemos barreras, drones o ambos, y acompañamos la implementación, la operación y el monitoreo.

Lo que debemos tener en cuenta

Capturamos y retiramos residuos que ya están en el agua; no evitamos que se arrojen. En crecientes fuertes o con oleaje intenso, el caudal y el mar pueden superar lo que soportan barreras y drones, y la captura total no es realista. Por eso el diseño es específico para cada sitio y se combina con acciones de prevención.

La normativa vigente sobre gestión de residuos y protección de ecosistemas la publican el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y la autoridad ambiental de cada territorio.

Conclusión 

Los residuos viajan del río al mar sin distinguir fronteras, y por eso proteger los ecosistemas acuáticos y terrestres exige actuar en cada tramo: en la ciudad, en el río y en la desembocadura. En AV Soluciones aportamos la parte técnica de contención, captura y monitoreo, con barreras fabricadas en Barranquilla y drones acuáticos de RanMarine, siempre diseñados para cada sitio.

¿Quieres saber qué combinación sirve para el río, bahía o desembocadura en tu ciudad? Escríbenos.