La contaminación marina no es solo lo que se ve en la playa. Buena parte de la basura llega por ríos y arroyos, se acumula en bahías y puertos, y flota ahí hasta que alguien la retira. Un barco recolector de basura atiende justamente ese tramo: recoge los residuos de la superficie y los lleva a tierra.
En AV Soluciones representamos a RanMarine, y su MegaShark es el equipo de mayor capacidad que planeamos usar para esto. Es una embarcación eléctrica de aluminio de grado marino, con una cesta de 880 litros y hasta 440 kg de carga.
Qué parte de la contaminación marina puede retirar un barco
Un barco recolector de basura trabaja sobre un problema concreto: los residuos que flotan, como plásticos, biomasa, vidrio, papel, tela y caucho. No trata aguas contaminadas ni reemplaza el control de los vertimientos. Cada problema pide una herramienta distinta:
| Lo que se ve en el agua | Qué tecnología ayuda |
|---|---|
| Residuos flotantes en bahías, puertos y muelles | Barco recolector (MegaShark) |
| Basura que baja por arroyos y desembocaduras | Barreras flotantes |
| Residuos en espacios reducidos | Drones acuáticos |
| Vegetación invasora | Cosechadoras acuáticas |
| Vertimientos de aguas residuales | Control en el origen, no un equipo de recolección |
Cómo funciona el MegaShark: de la proa a la descarga
- Navegación. Es un catamarán de 4,5 m de largo y 2,25 m de ancho. Dos propulsores eléctricos independientes le permiten hacer giros cerrados e incluso rotar sobre su eje.
- Captura. Una boca abierta en la parte frontal recibe los residuos que flotan en la superficie.
- Almacenamiento. Los residuos van a una cesta de 880 litros, con una carga máxima de 440 kg.
- Descarga. Cuando la cesta se llena, el barco va al punto de descarga en tierra. Cuántos viajes hacen falta depende de la cantidad de residuos, la distancia y los accesos.
Puede manejarse con un piloto a bordo o por control remoto desde tierra, lo que permite trabajar en zonas donde no conviene exponer a una tripulación. Tiene hasta 8 horas de autonomía y lleva sensores de profundidad y temperatura; también admite sensores de calidad del agua como opción.
Un barco recolector de basura eléctrico: qué cambia en la operación
El MegaShark funciona con baterías: no tiene emisiones locales y casi no hace ruido. Eso pesa en puertos y zonas turísticas, donde el humo y el ruido de un motor de combustión son parte del problema que se quiere resolver. Además, su calado de apenas 0,35 m le permite moverse en aguas poco profundas.
Dónde tiene sentido frente a la contaminación marina
- Bahías, puertos y muelles, donde los residuos se acumulan junto a las estructuras. En nuestro blog hablamos de los vertimientos en la bahía.
- Desembocaduras de ríos y arroyos, por donde llega la basura que arrastra la lluvia hacia el mar.
- Grandes cuerpos de agua con mucha superficie por cubrir.
Está diseñado para aguas calmas o ligeramente agitadas: olas de hasta 0,5 m y viento hasta Beaufort 4. No es un equipo para mar abierto con oleaje fuerte.
Qué pasa con los residuos que se retiran
Sacar la basura del agua es la mitad del trabajo. El destino final (separación, disposición o aprovechamiento) depende de cada proyecto y de lo que indique la autoridad ambiental. Por eso planeamos definir ese recorrido antes de poner el equipo en el agua, junto con nuestra línea de gestión de residuos.

Cómo lo abordaríamos en AV Soluciones
- Revisaríamos el sitio: qué residuos hay, cuánta extensión, qué profundidad y cuáles son los accesos y el punto de descarga.
- Combinaríamos tecnologías: barreras para contener, drones en las zonas estrechas y el MegaShark para el volumen.
- Coordinaríamos la descarga y la disposición con las autoridades ambientales y marítimas o portuarias que correspondan.
- Mediríamos lo retirado en cada jornada, para reportar avances con datos.
Lo que debemos tener en cuenta
- Un barco recolector no frena la llegada de nuevos residuos. Frenar la contaminación marina exige actuar también en el origen, como explicamos en basura al mar y en contaminación por plásticos.
- Está pensado para residuos flotantes y superficiales, no para lo que ya se hundió.
- Las condiciones del sitio mandan: oleaje, viento, profundidad y permisos definen si es la herramienta correcta.
Conclusión
La contaminación marina se enfrenta por capas: prevenir en el origen, contener en los cauces y retirar lo que ya flota. El MegaShark cubre esta última capa en bahías y puertos, y rinde más cuando trabaja junto a barreras, drones y un plan claro para los residuos. Para conocer los requisitos ambientales de cada proyecto, la referencia es el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible o la autoridad ambiental de la región.
¿Quiere revisar con nosotros si un barco recolector de basura encaja en su bahía o puerto? Solicitar revisión técnica del sitio
