Una nevera varada sobre la arena de El Rodadero, en Santa Marta, circuló en redes a finales de octubre. Según el reporte de Noticiero Santa Marta 24 Horas, la alta marea, con lluvias fuertes y marejadas, la empujó hasta la orilla junto con ramas y basura. El mismo reporte menciona colchones, muebles y otros electrodomésticos que llegan por el mismo camino.
Una nevera es un RAEE: un residuo de aparato eléctrico y electrónico. Explicamos qué son los RAEE, por qué terminan en ríos y playas, qué dice la norma colombiana y qué se puede hacer con lo que ya está en el agua. También contamos cómo planeamos aportar desde AV Soluciones.
Qué son los RAEE
RAEE significa residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Son los aparatos que funcionaban con electricidad o pilas y se desechan, con sus componentes y partes. Neveras, lavadoras, televisores, computadores y celulares son ejemplos.
Una nevera no es una basura más. Puede contener gases refrigerantes y aceites, y por eso la norma pide un manejo diferenciado. Cuando el residuo es peligroso, se trata como residuo peligroso.
El volumen no es menor. Según el Ministerio de Ambiente, Colombia generó 197 kilotoneladas de RAEE en 2021 y se proyectaba cerca de 216 para 2026.
Por qué una nevera llega al mar
Primero llega al río
Según el reporte, colchones, muebles y neveras se arrojan a un río cercano al mar. Cuando llueve fuerte, la creciente los empuja hacia la costa.
Después el oleaje la devuelve
En un mar de leva, el oleaje fuerte empuja a la orilla lo que ya estaba en el agua. Lo explicamos en nuestro artículo sobre el mar de leva en Santa Marta.
Cuando el residuo es grande, el problema cambia
Una bolsa se contiene con una barrera. Una nevera, un colchón o un mueble pesan más, se atascan en canales y puentes, y suelen necesitar cuadrillas y maquinaria para sacarlos. Por eso la prevención pesa más en este caso que la captura.
Qué dice la norma colombiana sobre los RAEE
La Ley 1672 de 2013 le dio a los RAEE un manejo diferenciado y adoptó la responsabilidad extendida del productor: quien fabrica o importa el aparato responde por su gestión cuando deja de servir. El Decreto 284 de 2018 reglamentó las obligaciones de cada actor, y la Resolución 851 de 2022 clasificó los aparatos y fijó los requisitos de los sistemas de recolección.
El usuario también tiene un papel: separar el aparato y entregarlo, no botarlo en un lote, un arroyo o un río. Las tiendas que comercializan estos aparatos deben facilitar su recolección. Para saber dónde entregarlo en su ciudad, consulte a la autoridad ambiental local.
Qué se puede hacer cuando el residuo ya está en el agua
La prevención va primero. Cuando el residuo ya llegó a un arroyo, un río o la playa, hay tres frentes, y los tres hacen parte de lo que AV Soluciones se propone ofrecer.
Barreras de contención en cauces y desembocaduras
Una barrera flotante anclada guía los residuos que flotan hacia un punto de retiro. Funciona en arroyos y ríos con flujo continuo, pero exige mantenimiento y retiro frecuente, y no frena un objeto pesado arrastrado por una creciente. Nuestra apuesta es fabricar las barreras flotantes en Barranquilla, según las condiciones de cada cauce.
Drones acuáticos para residuo flotante
Como representantes de RanMarine, vamos a traer a Colombia el WasteShark, con 160 L de capacidad, y el MegaShark, con 880 L y hasta 440 kg por carga. Se enfocan en el residuo flotante de zonas de acumulación: bahías, puertos y frente a captaciones. Los objetos voluminosos, como neveras o colchones, suelen requerir cuadrillas y maquinaria. Su operación es eléctrica, sin emisiones directas.
Monitoreo para saber qué llega
Medir dónde, cuándo y qué tipo de residuo llega permite saber si el problema son bolsas o electrodomésticos. Con ese registro se ajusta la operación y se reporta a la autoridad ambiental. Queremos que cada proyecto parta de ahí.
Cómo vamos a trabajar en AV Soluciones
Cada proyecto tendrá su propio diseño, según el cauce, el caudal y el tipo de residuo. Primero conoceremos el sitio y después propondremos.
Retiraremos lo que ya está en el agua; no evitaremos que lo arrojen. Tampoco reemplazaremos la recolección, el manejo de RAEE ni la gestión municipal. Con un mar de leva o una creciente fuerte, el caudal y el oleaje pueden superar barreras y drones, y por eso no vamos a prometer captura total.
Conclusión
Una nevera en la playa muestra el recorrido completo: se arroja en la ciudad, la lluvia la lleva al río y el oleaje la devuelve a la orilla. Frenarlo empieza por entregar los RAEE donde corresponde. Retener lo que ya flota es el segundo paso, y para ese paso nos estamos preparando.
Si gestiona una playa, un puerto, un arroyo o la desembocadura de un río, podemos revisar su caso. Contáctanos.
